Fundación Bogotá Mía

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sábado, 21 de febrero de 2015

TERCERA R: RECICLAR

La tercera R hace referencia a RECICLAR. Esta es la R más común y sin embargo la menos eficaz, se refiere a rescatar lo posible de un material que ya no sirve para someterlo a un proceso de transformación o aprovechamiento para que esos “residuos” puedan ser nuevamente utilizables, es decir, para convertirlos en materia prima nuevamente.

Fuente: http://www.movingforwardblog.org/2012_11_01_archive.html
¿Qué materiales son reciclables?

Dentro de la basura doméstica que producimos, hay un gran porcentaje de materiales que pueden ser reciclados, por ello es importante que en tu casa separes la basura reciclable de la no reciclable.

Algunos de los materiales que pueden ser reciclados son:

ü Papeles: Periódicos, revistas, hojas, papeles (impresos o no), sobres comunes o de manila, facturas, formularios, cajas, carpetas, folletos, guías telefónicas, envases de cartón, entre otros.

ü Vidrios: Envases de alimentos y bebidas (botellas, frascos), vasos o los vidrios que se usan arriba de las mesas.

ü Textiles: Algodón, Lino, entre otros.

ü Metales: Latas y envases metálicos, aluminios, metales ferrosos.

ü Plásticos: Envases de comida y bebida, vasos y cubiertos desechables, macetas, sillas, mesas, algunos juguetes, etc.

Sin embargo, hay también materiales que consumimos y no son reciclables, por lo cual debemos reducir y en lo posible eliminar su uso, reemplazándolos por materiales que si sean reciclables o biodegradables.

Algunos materiales no reciclables son:

ü Papeles: Papel de fax y carbónico, plastificados, catálogos, celofán, envases de comida, servilletas y papel de cocina, papel de fotos y etiquetas.

ü Vidrios: Focos y tubos de luz, lámparas, cristales planos (de ventana por ejemplo), espejos.

ü Textiles: Telas impregnadas con contaminantes como pintura, combustible, etc.

ü Metales: Latas con sustancias tóxicas, por ejemplo pintura.

¿Cómo puedo ayudar a reciclar?

Se puede contribuir con el reciclado separando los residuos en nuestra casa, por un lado botar los residuos no reciclables y separar los residuos reciclables para que los recicladores o recuperadores puedan encargarse de llevar dichos residuos a un centro de reciclaje. También se puede colaborar llevando los materiales reciclables a puntos de recolección de los mismos.

Hay muchos productos de uso común en el hogar que contienen ingredientes peligrosos para los seres vivos (pilas, aerosoles, disolventes, algunos tipos de pinturas y barnices, combustibles, productos químicos para el jardín y piscina, etc.), por ende necesitan un tratamiento en centros especializados generalmente llamados “puntos ecológicos”, por lo que otra forma de colaborar es llevar los residuos tóxicos del hogar a los puntos ecológicos

Además de la importancia que el uso de la regla de las 3R tiene para el cuidado del medio ambiente, su aplicación trae también beneficios económicos ya que la reutilización y aún el reciclaje, son opciones más baratas que volver a extraer la materia prima y procesarla: implican un menor costo y tiempo, e implica menor mano de obra en el proceso, además del ahorro energético ya que algunos procesos industriales requieren de grandes cantidades de energía para poder consolidar la materia en un producto procesado. De ese modo, a través de la aplicación de la regla de las 3R se consigue evitar el despilfarro de recursos naturales, se ahorra energía, tiempo y dinero, se reduce el volumen de residuos y disminuye la contaminación.

CONCLUSIÓN

Quizás no esté en nuestras manos crear políticas para disminuir la emisión de CO2 de los automóviles, del transporte público y los residuos que generan las industrias, quizás no podemos desde nuestro lugar frenar la generación de desechos tóxicos. Pero si podemos llevar a cabo pequeñas acciones que nos darán grandes resultados positivos, resultados que nos benefician a nosotros mismos como habitantes de Bogotá.

Teniendo en cuenta la realidad de nuestra ciudad, quizás no se puede pretender que no se produzca basura, como tampoco puede esperarse que nadie consuma cosas envasadas o con envoltorios, ya que el ritmo de vida actual nos lleva muchas veces a comprar cosas envasadas, porque es más práctico de cargar, más fácil de conseguir, porque dura más tiempo o simplemente porque no tenemos otra opción para elegir. Pero lo que sí puede esperarse o pretender, es que se comience a aplicar la regla de las 3R en los actos que realizamos cotidianamente. Primero intentar reducir, si eso es inevitable, la compra de productos cuyos envoltorios o envases puedan reutilizarse, y si es imposible estirar la vida útil de ese producto, encargarnos de reciclarlo o disponerlo en lugares donde sepamos que va a ser reciclado.

Por eso los invitamos desde la Fundación Bogotá Mía, a tomar conciencia y a cambiar pequeños hábitos que tenemos, por hábitos que ayuden al cuidado y preservación de nuestro medio ambiente, de nuestro entorno, de nuestra ciudad.

“Un esfuerzo es mejor que ningún esfuerzo”

No dejen de leer los siguientes artículos donde se amplía esta temática:

·        PRIMERA R: REDUCIR

·        SEGUNDA R: REUTILIZAR

Nombre: Francisca García
Pasante Convenio AIESEC Javeriana - Fundación Bogotá Mía. 

Nacionalidad: Argentina

Carrera: Derecho
Universidad Nacional de Córdoba (UNC)

Córdoba, Argentina 

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