Fundación Bogotá Mía

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lunes, 13 de enero de 2014

Bogotanos: Asumamos nuestra responsabilidad con las condiciones de Seguridad Ciudadana en Transmilenio.


“El sistema que era el alfil de la cultura ciudadana hoy está en manos de habitantes de calle, vendedores ambulantes, cuenteros y músicos El sistema, ícono de la cultura en Bogotá, está hoy a merced de limosneros y habitantes de calle”[1].


El sector de transporte es uno de los sectores más importantes a nivel urbano, más aun si tenemos en cuenta que actualmente la mayor parte de la población vive en las ciudades y en ellas desarrolla las actividades comerciales, laborales, sociales, culturales y académicas que forman parte de la vida de todos y cada uno de sus habitantes.  

Bogotá avanza en la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), Para ello se necesita del trabajo de la administración distrital  y el sector privado para la creación de una plataforma jurídica, contractual, física, técnica y operacional que le brinde a la ciudadanía un sistema de transporte eficiente con calidad y seguridad. Sin embargo, debemos tener en cuenta que se requiere de un trabajo adecuado que nos permita avanzar en un cambio cultural para una correcta asimilación y uso de la nueva infraestructura, el nuevo parque automotor y los nuevos servicios de nuestra ciudad.

El trabajo enfocado a la sensibilización y las fuertes inversiones en publicidad no son suficientes. Se requiere de un trabajo sostenido en el tiempo y que atienda a un enfoque integral en materia de Cultura Ciudadana para conseguir que la transición del actual modelo de transporte o tradicional al proyectado se dé en condiciones óptimas para poder dejar atrás las dinámicas de inseguridad que tantas vidas, recursos y confianza nos han costado a los Bogotanos, más aun en un modelo de implementación gradual en el cual es difícil percibir de manera notoria los cambios y las ventajas del nuevo modelo, y en el cual las practicas malsanas del anterior modelo pueden migrar con la fuerza de la costumbre y como si fuera algo normal al nuevo. No es casual que pasado algo más de un año de su implementación veamos los buses del SITP vacíos, y que día a día veamos como la inseguridad y la informalidad se toman Transmilenio sin que se tomen medidas eficaces por parte de la Administración Distrital, Transmilenio y los Operadores.

La falta de autoridad y de cultura ciudadana están echando raíces en nuestra ciudad y eso se evidencia en muchos aspectos, no solo en el Escenario de la Movilidad, recordemos que “lo que sucede en el transporte público “es un reflejo de lo que sucede en la ciudad.” [2]Para dar respuesta de manera integral  a los problemas que nos afectan se necesita el liderazgo de la administración para trabajar de manera coordinada con la nación, los organismos de seguridad, justicia, educación y muy especialmente con el concejo y el congreso para crear el marco jurídico que permita tener soluciones a largo plazo en el marco de un Estado social de derecho, gracias al trabajo coordinado entre las instituciones donde cada una según sus competencias forme parte de la solución. Así se hace en varios lugares del mundo, por ejemplo, en Islandia “ahora la policía está tratando de atajar el crimen organizado, mientras los miembros del parlamento islandés están tramitando leyes que ayudarán a desmantelar esas redes. Cuando las drogas parecían ser un problema en aumento en el país, el parlamento estableció una policía antidrogas independiente y una corte especial para casos de drogas”[3].


Estas reflexiones resultan oportunas en un momento en que la ciudadanía de Bogotá se siente muy insegura en transmilenio, “donde de 3,8 por ciento de encuestados que dijo que el año pasado habían sido víctimas de algún delito, se pasó al 11,3 por ciento este año”[4], mientras que en el transporte público colectivo “la victimización aumentó 3,1 puntos en el mismo periodo (pasó del 7,2 por ciento al 10,3) y que el 20,7 por ciento de los casos hayan sido violentos”[5]. De nada nos sirve que entrar a TransMilenio sin pagar tenga una multa de 589.500 pesos, si no se ejerce control y la norma no se hace cumplir.

La implementación de herramientas tecnológicas no es suficiente para la consolidación de un sistema mucho más seguro, ¿de qué nos sirve que la nueva flota del SITP pueda ser geo-localizada y cuente con un  botón de pánico que activa un micrófono dentro de los buses para que la Policía pueda escuchar lo que sucede si seguimos promoviendo la mendicidad y el comercio informal dentro del sistema entregando dinero de manera irresponsable?, ¿nos sentamos a esperar que el sistema sea seguro y que las autoridades ejerzan control mientras le damos dinero a consumidores, vendedores, cantantes, artistas  y drogadictos en el bus?

Es bien sabido por todos que el problema de la venta de productos en el sistema requiere de soluciones en materia de desarrollo económico y alternativas para las personas, razón por la cual se necesita un enfoque integral por parte de la administración, ya que esta responsabilidad no puede recaer únicamente sobre las autoridades de policía, “deben ayudar a resolver el problema los alcaldes locales porque este es un problema de emprendimiento y de ocupación”[6]. Esta situación no nos puede hacer tomar partido por la informalidad mediante la promoción desde el consumo ya que esta es una actividad prohibida que tiene un impacto mayor y afecta nuestra seguridad, recordemos que en las intervenciones a las Ollas o lugares de expendio y consumo de estupefacientes durante 2013 “se han encontrado 45 millones 379 mil pesos en efectivo (...) el 34 % del dinero incautado corresponde a monedas de distinta denominación”.[7] Lo que demuestra que el dinero entregado por la ciudadanía sirve para financiar el consumo y fortalecer estructuras criminales de microtráfico. Un estudio reciente de El Tiempo revela que: “En promedio, cada vendedor, mendigo o músico tarda siete minutos en cada bus. Como tienen entre dos y tres vagones, reducen el trabajo a la mitad. En un panorama pesimista, si en cada vagón hay tres personas que les dan 200 pesos cada una, en una sola subida se ganan 1.800 pesos. Así, en una hora hacen 14.400 pesos y en una jornada de ocho horas pueden llevarse hasta 115.000 pesos”[8].

Hace algún tiempo, miembros de la Fundación Bogotá Mía fueron agredidos por ciudadanos que consideran legítima la compra y venta de objetos en el sistema, calificativos peyorativos por parte de pasajeros, cantantes y vendedores fueron la respuesta a un respetuoso llamado al orden, demostrando una vez más que “en Colombia, los valores personales y nuestra cultura no siguen la ley y en cambio, aprueban conductas ilegales pues actuar por fuera de la norma es más fácil aunque sea más costoso y perjudicial a largo plazo”[9]. Es común escuchar de quienes defienden estas prácticas prohibidas en el sistema que “No hay empleo”, “el gobierno no les da trabajo”, “así es el rebusque”, (…). Este es uno de los síntomas de la pérdida de cultura ciudadana que expone a los mismos usuarios solidarios a situaciones de inseguridad”[10].

Cuán lejos estamos de consolidar prácticas culturales propias de los países más seguros del mundo, como Islandia, donde existe la tradición de “denunciar los crímenes ante cualquier indicio o frenarlos en sus primeras fases antes de que la situación empeore[11]. Debemos ser conscientes de que al apoyar estas actividades, aunque nuestra intención sea la mejor, estamos creando el clima para el desorden, el caos y la anarquía que bien saben aprovechar los delincuentes, si hacemos de estas actividades algo rentable, día a día va a crecer la población interesada en ganar dinero en el sistema de transporte, al igual que se incrementaran las posibilidades de que nosotros, nuestros familiares y amigos seamos víctimas de la delincuencia, recordemos que “a septiembre de este año, la Policía ya había capturado a 551 atracadores, agresores y personas que portaban armas ilegalmente dentro del sistema”[12].

Hace falta el compromiso de la administración, la empresa privada y la ciudadanía en la construcción de una Cultura Ciudadana ambiciosa y con sostenibilidad en el tiempo, porque solo desde la promoción de valores, sentido de pertenencia y amor por Bogotá podremos construir un contexto cultural en el que el ejercicio de la ciudadanía sea garante de la sana convivencia y la paz a nivel urbano, lamentablemente olvidamos que “la intolerancia, los robos, las agresiones y los abusos en el sistema de transporte en Bogotá son el reflejo de ciertos valores”[13] que legitiman y le dan fuerza a “‘la cultura del atajo': uno de los peores males del país, pues permite explicar los fenómenos de violencia que permanecen en el tiempo, la corrupción y la conformación de mafias y grupos al margen de la ley.”[14]. Todos debemos contribuir desde nuestro comportamiento,  para formar parte del cambio y no ejercer ni tolerar esta cultura de anti valores, de lo contrario mañana no serán 144 personas las detenidas por ataque a servidor público ni 189 los detenidos por agredir a otros usuarios, serán más y más serán las víctimas de esta situación, ¿y por qué no? Quizá usted amigo lector o yo seamos parte de estas cifras, recordemos que en lo que va corrido del año “en total se han capturado en flagrancia a 1364 personas y 3035 fueron conducidas a la Unidad permanente de justicia UPJ por alguna conducta indebida”[15].

No todos los que le dan dinero a los mendigos y adictos lo hacen con entusiasmo, muchos lo hacen por miedo y prefieren evitar una reacción violenta de quienes bajo efecto de las drogas y con un intenso deseo de consumo provocan miedo a nuestros conciudadanos, hombres, mujeres, niños y niñas que prefieren renunciar a unas cuantas monedas a cambio de su seguridad.

Compartimos con ustedes algunos videos enviados por la ciudadanía en los cuales se evidencia como lamentablemente este tipo de prácticas se presentan en cualquier momento y en cualquier lugar dentro de Transmilenio. Recuerden que muchos de estos cantantes no son artistas entusiastas sino personas drogo-dependientes que buscan financiar su consumo desarrollando esta actividad en el sistema. El mensaje que queremos dejar es muy claro: No de limosna en el sistema, si quiere hacer donaciones que tengan un buen uso hágalo en su iglesia, a su fundación favorita, a familias que conozca y sepa que atraviesan una situación difícil o a una entidad que usted conozca y en la cual confíe, recuerde que al darle dinero a los habitantes de calle lo único que logra es patrocinar el consumo de sustancias ilegales que los destruye y fortalece estructuras criminales, recuerden que “El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”

“no es justo que utilicemos el servicio de TransMilenio, para dejar de utilizar los “cebolleros” y que no exista una autoridad que baje a los vendedores y limosneros”[16].

Vídeos que evidencian esta lamentable situación:


No podemos olvidar que la Ciudadanía juega un papel protagónico en la solución de estos problemas, con nuestros actos cotidianos podemos construir una mejor Bogotá, de esta manera podremos decirle a las autoridades que esta es una ciudadanía proactiva, diligente, resiliente, corresponsable  y comprometida con un mejor futuro, que estará atenta para darles ejemplo de civismo, amor a la patria, amor por Bogotá y compromiso en la construcción de una mejor sociedad.

Nota: Sería muy bueno que Transmilenio diera ejemplo y no hiciera prácticas como la de llevar control en la vía mediante el trabajo bien intencionado pero obsoleto de los planilladores. Lo ideal sería que no se presenten los trancones que se ven en las imágenes que presentamos a continuación y que se haga uso de la tecnología para mejorar el sistema, no debemos dar pasos hacia atrás.







[1] Gómez Natalia, “Miseria y rebusque, alimento de la incultura ciudadana en TransMilenio”, En: ElTiempo.com, Noviembre 11 del 2013. Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/la-incultura-ciudadana-en-transmilenio_13177855-4
[2] “La inseguridad en transporte es reflejo de la ciudad, dicen expertos”, En: ElTiempo.com, Diciembre 13 del 2013. Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-13285905.html
[3] “Por qué hay tan pocos crímenes en Islandia”, En: Semana.com, Diciembre 3 de 2013. Disponible en: http://www.semana.com/mundo/articulo/por-que-hay-tan-pocos-crimenes-en-islandia/366925-3
[4] Op.cit. “La inseguridad en transporte es reflejo de la ciudad, dicen expertos”, En: ElTiempo.com, Diciembre 13 del 2013. Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-13285905.html
[5] Ibíd.  
[6] Op.cit. Vendedores y cantantes, un nuevo dolor de cabeza en Transmilenio”, En: ADN Bogotá, Agosto 1 de 2013. Disponible en: http://diarioadn.co/bogot%C3%A1/mi-ciudad/vendedores-ambulantes-y-cantantes-en-transmilenio-1.70912
[7] “Policía pide a la comunidad que no de limosna en efectivo”, Policía Nacional de Colombia, Mayo 3 de 2013, Bogotá D.C. Disponible en: http://oasportal.policia.gov.co/portal/pls/portal/JOHN.NOTICIAS_NUEVAS_DETALLADAS.SHOW?p_arg_names=identificador&p_arg_values=336083
[8] Op.cit.  Gómez Natalia, “Miseria y rebusque, alimento de la incultura ciudadana en TransMilenio”, En: ElTiempo.com, Noviembre 11 del 2013. Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/la-incultura-ciudadana-en-transmilenio_13177855-4 
[9] “Los atajos en TransMilenio, la ruta directa hacia el caos”, En: Semana.com, Diciembre 7 de 2013, Bogotá D.C. Disponible en: http://www.semana.com/nacion/articulo/en-transmilenio-se-perdio-la-cultura-ciudadana/367084-3
[10] Op.cit.  Gómez Natalia, “Miseria y rebusque, alimento de la incultura ciudadana en TransMilenio”, En: ElTiempo.com, Noviembre 11 del 2013. Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/la-incultura-ciudadana-en-transmilenio_13177855-4 
[11] Op.cit. “Por qué hay tan pocos crímenes en Islandia”, En: Semana.com, Diciembre 3 de 2013. Disponible en: http://www.semana.com/mundo/articulo/por-que-hay-tan-pocos-crimenes-en-islandia/366925-3
[12] Op.cit.  Gómez Natalia, “Miseria y rebusque, alimento de la incultura ciudadana en TransMilenio”, En: ElTiempo.com, Noviembre 11 del 2013. Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/la-incultura-ciudadana-en-transmilenio_13177855-4 
[13] “Los atajos en TransMilenio, la ruta directa hacia el caos”, En: Semana.com, Diciembre 7 de 2013, Bogotá D.C. Disponible en: http://www.semana.com/nacion/articulo/en-transmilenio-se-perdio-la-cultura-ciudadana/367084-3
[14] Ibíd.
[15] Ibíd.
[16]Vendedores y cantantes, un nuevo dolor de cabeza en Transmilenio”, En: ADN Bogotá, Agosto 1 de 2013. Disponible en: http://diarioadn.co/bogot%C3%A1/mi-ciudad/vendedores-ambulantes-y-cantantes-en-transmilenio-1.70912

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