Fundación Bogotá Mía

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domingo, 5 de octubre de 2014

Los Remiendos de Comunicación



Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante.

Ryszard Kapuscinski
Entre tú y yo existe un algo

Como habitantes de Colombia en las ciudades, pueblos y campos como en casi cualquier otro país occidental pertenecemos a múltiples grupos inmersos uno en otro, familias, comunidades, círculos afines, congregaciones, empresas, entre otros que tienen en común a los medios de comunicación para enterarse de su entorno; Para tomar decisiones diarias, proyectos a futuro, saber cómo está el mundo, el escándalo de la semana, que vías están cerradas, que famoso se insultó con otro, si alistarse para lluvia al otro día, ver cómo van las acciones y el dólar, saber cómo quedo el partido de nuestro equipo, saber que alimentos se pondrán más caros, en donde hay eventos, que están haciendo los políticos, quien está en guerra y quien preparándose, entre decenas de reflexiones y decisiones de nuestro día a día.

Esta percepción que tomamos por diferentes canales (televisivos, tecnologías en la internet, periódicos, revistas, radio entre muchos) forjan nuestros valores y creencias junto con las enseñanzas de nuestro núcleo familiar y entorno social; ¿Pero sabemos realmente la función de los medios de comunicación que vemos todos los días, en las mañanas antes de empezar nuestro día fuera de casa, en el celular que ojeamos o escuchamos en nuestro medio de transporte, a medio día viendo el noticiero almorzando, o en la noche antes de descansar para llevarnos a nuestros sueños „tweets‟, „post‟, „likes‟, „not like‟, noticias, foros, blogs que inundan la red diariamente facilitados por los medios?

Los medios de comunicación masivos o de masas, podrían tener una definición popular muy rápida: “Son los que nos muestran las noticias, las novelas y el futbol”; Tal vez menospreciamos el termino dando por seguro que entendemos que es, sin embargo me pareció conveniente para este escrito aclarar mi concepto, Wikipedia lo define como: " Son los medios de comunicación recibidos simultáneamente por una gran audiencia. La finalidad de estos medios de comunicación podría ser, (...) formar, informar y entretener al público que tiene acceso a ellos. Atendiendo a los intereses que defienden, buscan el beneficio económico del empresario o grupo empresarial que los dirige, (…) e influir en su público ideológicamente y mediante la publicidad."(1)

Me sorprendió la claridad de la definición al decir que el objetivo de los medios obedece al beneficio económico y al influenciar ideológicamente a las masas, esto por supuesto le da a los medios un tinte de parcialidad no por sus dueños independiente de quienes sean ni sus afinidades, si no por su esencia en sí. No hay que hacer un estudio para darse cuenta el orden de prioridades de los medios actuales: primero el entretenimiento en todas sus facetas, segundo el deber de informar y tercero el formar que casi en su mayoría se deja al sector de medios públicos lastimosamente poco consumido y adoptado por nosotros el público a pesar de su importancia pedagógica y social.


También se podría decir que para lograr el objetivo del lucro mediático la manera más facilista es el amarillismo; una vez más me apoye en Wikipedia para interpretar mejor este concepto: “es aquel tipo de prensa sensacionalista que incluye titulares de catástrofes y gran número de fotografías con información detallada acerca de accidentes, crímenes, adulterios y enredos políticos”(2) ¿Porque fácil? Si el objetivo principal de los medios es entretener esto significa mantener al televidente, espectador, cibernauta, lector o como se le catalogue al receptor de información el mayor tiempo posible en el medio consumiendo su contenido y su publicidad. Como un casino: entre más tiempo estés adentro y juegues (consumas), la casa gana más, por ende si te deben mantener entretenido adentro hay que contratar chicas bonitas y rifar un carro de vez en cuando. Siendo así un medio no debería según su objetivo de negocio tener noticias “aburridas” en cantidad o profundidad que te hagan perder la entretención y no continúes en sintonía, esto combinado con el arte de manejar el punto máximo de atención del receptor para cortar la historia que se ve (como novela, noticia, deporte) y hacer un bombardeo publicitario, gran fuente de ingreso de los medios.

Tampoco hace falta un estudio (aunque sería muy interesante realizarlo) de cuantas noticias en una emisión diaria noticiosa son negativas, repetitivas y pesadamente amarillistas y afectan nuestra psique social, después de todo el comportamiento cerebral varía según los estímulos que este reciba y si se satura con información negativa debe afectar en algún punto al individuo y por ende a los grupos a los que pertenece, esto nos facilita a lanzarnos a pensamientos negativos, desasosiego, la famosa “depre” e incluso llegar a indisponernos físicamente.


¿Si es un medio, porque incide en el fin?

Artículos y obras interesantes acerca del control mediático que parecen sacadas de una película de Hollywood se acercan a la realidad con similitudes locales y globales muy certeras una de estas de las más interesantes y constatables es que individualmente nos volvemos seguidores de un estilo de vida y de un entorno ideal casi utópico que queremos que se nos dé por obra y gracia divina utilizando nuestro ego individual en donde siempre los demás y no yo son los que deben hacer algo por la creación y búsqueda de este ambiente, porque yo estoy en la búsqueda desenfrenada algunas veces sin importar como de ese sueño de estilo de vida que necesito para ser feliz, por supuesto si no logro dicho objetivo no solo seré infeliz si no que culpare a mi entorno.


“Como los medios pueden manipular nuestro punto de vista”
Tomado de: http://www.bandin.info/tag/desinformacion/

El punto de quiebre donde defino que información debo y quiero ver, como la interpretare, preguntarme si creo en lo que me dicen o no, crear una perspectiva, mi punto de vista, debe ser tarea de ceros: es decir desde el núcleo familiar. No es posible que a un niño se le dejen ver las noticias en donde se muestren robos, masacres, homicidios luego vea dibujos animados y se vaya a dormir sin que al menos se le dé una mínima explicación de lo que se le ha estado metiendo en su cabeza día a día sin parar, esto para que sea capaz de definir lo que será bueno o malo , justo o tirano para él como ser humano en su sociedad; Deplorablemente creería que actualmente se entra más a debatir de la sección de deportes y entretenimiento en un noticiero por lo que nos pasa desapercibida gran cantidad de información que absorbemos y que en gran parte definen nuestra forma de ser, nuestra manera de ver la vida.


¿No debería la comisión de televisión clasificar las noticias para mayores de 18 años? no por la carga de violencia y/o sexo que se hacen presente más en otros escenarios, sino por la capacidad de influencia sobre un individuo, no solo eso, también deberían verse (metafóricamente hablando) las noticias con previo certificado de asistencia a varias charlas sobre medios de comunicación modernos, publicidad, mercadeo, hasta ciencia política, después de todo los receptores aquí son niños, jóvenes y adultos que deben forjar carácter, argumentación, criterio, para sortear sus sueños, proyectos y objetivos y a su vez ayudar a su entorno. El consumo irresponsable de información y desinformación se debería tipificar como una enfermedad, un vicio, que genera inestabilidad, múltiples impredecibles cambios de comportamiento, de creencias, costumbres, valores que se tornaría crítico si esto no es analizado y reflexionado apropiadamente, asumiendo que gran parte de esta información esta diseñada por expertos para quedarse en nuestro subconsciente.

Sería interesante plantearse el escenario si nosotros como receptores de información y consumidores llegásemos a cobrarle a la publicidad por verla, después de todo no solo les compramos si no que mostramos y difundimos gratis sus marcas, productos y/o servicios, también si le cobráramos por nuestra atención a los medios ya que nos venden y promocionan sus ideas y estrategias, las cuales también difundimos y en muchos casos sin mayor profundidad defendemos como única verdad.

¿Se puede realmente diferenciar entre los medios de comunicación de masas como instrumentos de información y diversión, y como medios de manipulación y adoctrinamiento?
Herbert Marcuse

Al reflexionar y en cierta medida atacar a los medios actuales entra en la discusión su pilar más importante: el derecho sagrado a la libertad de prensa; Ligado a la libertad de expresión este derecho que también tiene sus deberes tal como lo dicta la declaración de derechos humanos: respetar los derechos y reputación de los demás, protección del orden público, salud, moral, etc.; Todo esto tan ambiguo, sujeto a leyes y apreciaciones propias de cada país que no podría cumplirse a cabalidad sin entrar en conflicto con su propia definición y con otras leyes de derechos humanos.

Pero considero que hay deberes que no están sujetos a puntos de vista y son junto con la búsqueda de la verdad el no incitar al odio, violencia o a acciones que vayan en contra de la ley dado que esto atacaría a todos los otros derechos, pero lastimosamente se ven a los medios locales y globales haciendo exactamente lo contrario: propaganda en favor de la guerra, apologías o señalamientos sobre una región, un origen étnico, racial o religioso que cruzan la línea de la libertad hacia el libertinaje.

Este incitar al odio es el que afecta a todo el país siendo juzgados desde afuera por nuestros diferentes pecados, y desde adentro a todas las regiones en mayor o menor medida en particular a la capital, Bogotá una ciudad polifacética multicultural y abierta a todos, en donde los medios locales populares atacan su imagen exaltando sus defectos haciéndola parecer no como una víctima de décadas de conflicto armado, circunstancias políticas y socioeconómicas que quiere y está saliendo adelante, si no como un victimario hacia el país y hacia sí misma. ¿Cómo es esto posible?


Tomado de: 









































La educación crea un pensamiento crítico, el popular “no comer entero”, el poder argumentar acerca de un tema no por influencia, si no por convicción; ¿Es necesaria recibir la influencia diaria que absorbemos de los medios? ¿Ver las noticias populares tradicionales diariamente a sabiendas que son una réplica cuasi-exacta semanal a veces mensual vale la pena? Al estilo del famoso experimento de saturación de ultra violencia de la novela y película la naranja mecánica. Por ejemplo sería bueno hacer la prueba de pedir que en los restaurantes dejen en silencio y con “close caption” los noticieros para que sea una decisión de los que quieran ver o no las noticias del día, puesto que no todos quieren ver o ya las vieron y no tienen por qué saturarse o sencillamente quieren disfrutar de un tranquilo almuerzo. La saturación es buena para la publicidad y el medio como nociva para el individuo.

Con todo lo expuesto anteriormente se verá la balanza de los medios inclinada hacia las noticias que atraigan a las masas, ya sean por sensacionalistas, de entretenimiento, amarillistas; Por supuesto y valga la aclaración las noticias negativas deben ser analizadas a detalle, seguidas y expuestas explícitamente para si es el caso acusar, juzgar y castigar; ¿pero el que se muestren repetitivamente sin soluciones y sin incluir a la sociedad y al individuo en un compromiso hacia el bienestar sirven para algo? Es como mostrar un camino a la destrucción induciendo al ciudadano a que sea solo un espectador, casi como ir a cine a ver un resultado predecible: “vamos mal, usted no puede hacer nada, pero no importa siga consumiendo”.

Estoy convencido que sí se está generando un cambio iniciando desde el individuo con un compromiso educativo desde la familia, un “hagamos algo” de los ciudadanos y para los ciudadanos, también se están haciendo notar los medios alternativos e independientes dignos exponentes de su oficio; Al fin y al cabo esto no es un libro o una película; Son nuestras vidas, las de nuestros seres queridos, nuestro país y ciudad que tratamos de mejorar, por supuesto debe existir compromiso social de los grandes medios (responsabilidad social empresarial no es solo hacer propagandas sobre valores y sembrar árboles) después de una reflexión sobre su papel y su gran importancia e influencia en nuestra sociedad y en el mundo, no por nada son llamados “el cuarto poder” además el estado debe ser partícipe, garante y auspiciante con propuestas y objetivos claros a corto y mediano plazo para lograr una verdadera simbiosis de Colombia y poder avanzar hacia una nueva era justa y prospera de nuestro país.

Referencias

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Medio_de_comunicación_de_masas
(2) http://es.wikipedia.org/wiki/Prensa_amarilla
http://es.wikipedia.org/wiki/Declaración_Universal_de_los_Derechos_Humanos
http://es.wikipedia.org/wiki/Cuarto_poder
La información la desinformación y la realidad París, PUF, 1993 – Guy Durandin


Nombre: Camilo Augusto Flórez













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